Una complicada elección

El casco. Incómodo de transportar, caluroso en verano y, además, obligatorio… Pero una vez has catado suelo no quieres prescindir de él.  El casco no es sólo un elemento de protección. Como tu propia moto, es una extensión de tu personalidad y su diseño es importante. Veamos algunos ejemplos.

Texto: Patxi Mesa
Fotos: A. Cabezas y D.R.

Nos centramos en la moto y,  a veces, nos olvidamos del equipo, o lo dejamos para más adelante y nos hacemos con el primer casco que cae en nuestra manos, o aprovechamos alguno viejo que andaba por casa. “En invierno ya pillaré algo mejor”. Como si en verano las caídas fuesen menos duras… No está de más considerar casco, guantes y botas como parte del conjunto que formas con la moto de forma integral e indisoluble. En este dossier vamos a conocer los cascos y veremos algunas sugerencias que los fabricantes tienen en sus catálogos. Nos hemos centrado en los principales que ofrecen productos homologados y de calidad pues, ya sabes, que algunos de los cascos tan chulos que ves por ahí están homologados en Kazajistán… Desde que se popularizó la moto, quedó claro que su riesgo exigía algo más resistente en la cabeza que una simple gorra a cuadros. Los cascos de cuero, usados hasta el momento, también demostraron su poca eficacia y pronto empezaron a usarse protecciones más serias. Al poco tiempo, incluso los fabricantes de motos ofrecían sus propios modelos de casco para completar la “experiencia” y, de paso, mantener vivos a sus clientes que siempre resultan más rentables que seis pies bajo tierra. Como ya sabes, el casco se compone básicamente de una calota rígida, que ha de soportar el impacto, y un forro acolchado interno cuya función es amortiguarlo absorbiendo energía. Huelga recordar que ha de ir bien ajustado y no ha de moverse. Si te pruebas un integral, por ejemplo, y te notas muy cómodo es posible que vayas una talla por encima. Como,  además, no todo el mundo presenta la misma fisionomía facial, es muy fácil que dos personas con la misma talla de cabeza noten diferente presión en mejillas y pómulos. Para solventar este inconveniente, algunos fabricantes ofrecen acolchados faciales de distintos grosores y, así, asegurar un buen ajuste.

Casco nuevo

Bien sea un modelo de fábrica, o uno personalizado, es recomendable que siempre sea nuevo pues un casco usado puede presentar daños inapreciables a simple vista producto de algún golpe o, incluso, haber expirado su fecha de caducidad con lo que sus propiedades han desaparecido. Si optas por personalizarlo, o tienes muy claro lo que has de hacer o mejor ponlo en manos de un profesional, pues algunas pinturas cuentan con disolventes que pueden atacar químicamente la composición de la calota y debilitarla. En cualquiera de estos casos tendrías un casco tan bonito como inútil.

¿Abierto o integral?

Empezaré diciendo que si he de hacer muchos kilómetros en invierno y la alternativa al casco abierto es el integral más espantoso del mundo, es muy posible que opte por éste. “Ande yo caliente…” Pero no nos engañemos, en nuestro mundo la estética cuenta, y hay cascos más adecuados que otros. Básicamente solemos catalogar los jet como cascos urbanos o para motos custom. Y no nos faltan motivos. Es cierto que la mayoría de moteros de ciudad optan por el confot, la ligereza y mayor visión periférica del abierto. En el caso de las motos custom, si llevas una Harley con dashpanel y casco integral es muy posible que la mentonera del casco te impida ver la instrumentación. Suele pasar. Simplemente, se diseñaron antes de la irrupción en el mercado de los integrales. Y estéticamente se pelean un poco. Para Café Racer, sirve tanto uno como el otro, siempre que ambos sean de un diseño elegante y adecuado al periodo que inspira a la moto, y para eso te presentamos estos candidatos homologados y de contrastada fiabilidad. Son sólo una selección orientada a nuestros gustos. Ni están todos los que son…

Conclusión

Habrás visto que no hemos incluído los cascos modulares, tipo Roof. El motivo es que su diseño está muy orientado a motos de ruta (Schubert) y a nuestro entender resultan pesados. Además su estética queda arruinada cuando levantas la mentonera, por no decir que nos recuerdan a los picoletos… 

Más señoriales o de aire deportivo, años 50, 60, 70… cada época tiene en esta selección muy bellos representantes, pero te animamos a investigar más, a buscar ese casco que te represente, pero recuerda la importancia de que esté homologado. No sólo para evitar problemas legales, sino porque a pesar de que no existen diferencias a simple vista, éstas salen a relucir cuando ya es tarde. Ya que nos hemos gastado un dineral en una moto, no escatimemos en el que posiblemente sea el elemento más importante de todos: Tu cabecita.