Yamaha Virago 535 By Rock’n’Rat

¿Te acuerdas de la  Virago 535? En sus años mozos, y los de alguno de nosotros. Fue una de esas motos Custom que Yamaha vendió como churros en una época en que una H-D era, simplemente, un artículo de lujo. Las marcas niponas hicieron su agosto con sus versiones algo “sui generis” del estilo americano y más de uno de nosotros se inició en el Custom con una de esas motos.

Texto: Patxi Mesa Fotos: Chus Sevilla

Pasado un tiempo, las Virago se vieron desfasadas, parecía que habían envejecido mal, pero ahora tienen ese punto de nostalgia que nos llega a hacer gracia y, bueno, un motor Yamaha tan relajado de vueltas es prácticamente indestructible mientras lleve aceite, como esta moto ejemplifica.

Nuestra amiga Rock’n’Ratbiker nos ha enviado unas fotos de su XV 535 al estilo Rat para que veamos cómo le ha quedado y vista así, pues la verdad es que nos ha hecho gracia. No es una mega-transformación, sino un esfuerzo por plasmar la idea que Rock’n’Ratbiker tiene de lo que es ir en moto. Libertad sin complicaciones, carretera y manta, literalmente, poder parar a dormir en cualquier lado sin preocuparte de los cromos, la pintura de 3000€ con todo tipo de efectos 3D… Al diablo con los finos estilismos, es una moto “de trabajo”, práctica y de aspecto pot-apocalíptico -o como ahora se dice- propia de un futuro distópico. La cosa es usar palabros que te hacen parecer más culto…

Para dejar la moto como ves, R’n’RB se ha centrado, aparte del evidente cambio en la pintura, en detalles como el manillar drag bar con puños y retros nuevos, los amortiguadores traseros que parecen sacados de una XL, o vaya usted a saber, un asiento tipo old school, escapes rectos, nuevos intermitentes en sustitución de las antiestéticas piruletas de serie…Aquí me despista un poco porque, si no han cambiado la ley, creo recordar que no está obligado a llevarlos por ser un modelo anterior al 99, pero un extra de seguridad nunca está de más si has de circular por ciudad. El faro también es nuevo, y el guardabarros flat fender con nuevos soportes le dan el toque definitivo.

Por cierto, es una modificación homologada, y no nos queda más que felicitar a Rock’n’Ratbiker por cómo le ha quedado la moto y desearle que la disfrute por muchos, muchos kilómetros.