Kawasaki VN800 de 1995 By Bandarra Motor Classic

Bueno, te dicen que vas a ver una Vulcan y te encuentras esta… este… esto: “¿Pero qué coño…?”, que es lo que viene a significar eso de “what the fuck?”. Esto tiene algo diferente, y no es por el surrealista abanico de colores, o por  sus líneas angulosas… o tal vez sí, todo esto combinado con una línea en la que eso de Vulcan no se ve por ningún lado. Vamos a ver si Gerard es capaz de explicarnos esto…

Texto: Patxi Mesa
Fotos: Álvaro Cabezas Atienza

Es como un viaje psicodélico a los setenta. Bueno, lo cierto es que los setenta en sí mismos fueron años estéticamente radicales. Es posible que todo el ácido ingerido durante la década anterior causase algunos daños en los cerebros del personal, constructores incluídos. Eso explicaría esa moda inglesa de hacer Choppers con motores japoneses de cuatro cilindros y angulosos depósitos de combustible en forma de ataúd. Y si tienes esas motos en mente, verás que ésta mantiene una cierta relación familiar con aquellas. Incluso en la paleta cromática. Definitivamente, Gerard tomó como inspiración esas locas máquinas y ha trasladado ese aire a un Café Racer loco… Genial.

VN800

Ah, la vieja Vulcan 800. Apareció en 1995, cuando todos queríamos una moto Custom y las Harley eran prohibitivas. Los fabricantes japoneses se lanzaron a este segmento, con más o menos acierto, y la VN800 fue una de las más exitosas. Su motor entregaba de serie 58CV a 7.500rpm, un ritmo algo más alegre que el de muchas de sus competidoras. La 800 entonó el canto del cisne cuando fue sustituida por la versión VN900 en 2006. El que hoy nos ocupa es un motor añejo, pero bien conservado y operativo, al que se han realizado cambios: algunos más habituales y otros menos… Ya verás. Por supuesto, rendimiento y estética han de ir de la mano. Y es por eso que el filtro de aire del catálogo W&W, con tobera de admisión artesanal, al carburador de serie, ha sido ahora reajustado al nuevo caudal de aire. Y lógicamente -a estas alturas podemos repetirlo todos a la vez, como en el cole- el escape también ha de estar a la altura. Para eso, Gerard ha fabricado unos buenos tubos con finales terminados en chapa de latón, material que no mejora las prestaciones pero queda bonito. El resto del conjunto propulsor: transmisiones, embrague y cambio de velocidades se han mantenido de estricta serie, dado su buen estado de salud. Pero seguro que ya has visto algo en las fotos que no te he comentado. Pues sí, por un lateral del depósito asoma la instalación del nuevo circuito de agua hecho a mano y latonado. El termostato asoma valientemente y cuenta Gerard que, ante la imposibilidad de esconderlo de forma eficiente, optó por montarlo en esa posición. Mola, porque a simple vista recuerda a un turbo. Seguro que Gerard ya lo pensó. No vamos a extendernos mucho más en este apartado, porque donde Gerard ha tenido verdadero trabajo ha sido en el chasis, para cambiar totalmente sus formas y darle este nuevo estilo.

Quién te ha visto…

…y quién te ve. Porque lo que Gerard ha hecho con este chasis es una larga y dolorosa sesión de tortura y desmembramiento que debe estar prohibida por algún organismo internacional. Los cortes y soldaduras han sido contínuos y, por poner un ejemplo, los paneles laterales del chasis se modificaron con piezas cortadas a medidas y reforzadas con varilla inoxidable triangulada al estilo Trellis. La zona del panel derecho también se ha modificado para hacer sitio a todo el sistema eléctrico y, así, dejar a la vista parte del chasis y toda la transmisión secundaria. También se construyó una nueva caja para la batería, que ahora puedes ver delante del motor, para despejar la moto de cables. Como salta a la vista que es otro estilo de chasis, una de las cosas necesarias era adoptar una postura de pilotaje acorde a la nueva configuración. Es por eso que los reposapiés se han retrasado nada menos que 25 cm. Si tienes en mente la VN800 original, o la buscas en internet, comprobarás que el cambio ha sido radical y no queda nada de ese bastidor encabritado tan de moda en esos años. Un trabajo hecho a conciencia y con muy pocas manías. En lo tocante a la parte rodante, sí mantiene la configuración de serie, o casi, pues la llanta original de 21” ahora es de 16” y es la trasera de otra Vulcan radiada de nuevo por Gerard. Ambas montan gomas de 140mm y mantienen la dotación original de frenos, con un disco delantero y el clásico tambor trasero de las japonesas. Creo que por fin ya se les terminó el stock. También las suspensiones son las de serie y mantiene las barras originales y el monoamortiguador trasero. Tenemos un extraño motor y un chasis muy raro pero, con eso, no hacemos una moto loca. Hace falta algo más.

¡Más madera!

Ahora tocan los accesorios, componentes, y demás ‘cositas’ que te permiten saltar sobre la moto y salir zumbando. Vamos a empezar por la zona del manillar. El conjunto es de lo más original, tanto en concepción como por las soluciones empleadas, tan variopintas y “bastardas” como la moto misma. Destaca la pieza de nogal americano en la tija superior, que ha sido mecanizada por control numérico y aloja el sistema de información digital Cosso, con los botones de encendido y apagado. El puño de gas es artesanal y utiliza el mecanismo interno de un puño BMW. También la maneta de embrague está hecha a mano con un sistema interior sacado de un freno de bicicleta. Pero si hay un par de elementos verdaderamente “genuinos” en todo este montaje son los propios semimanillares. Gerard casi se vuelve loco buscando tubo de 22mm por 3 de pared y resultó que lo tenía en su propia casa, concretamente en las patas de una silla. Silla mutilada. Con la de veces que hemos hecho coña con los escapes rectos llamándolos “pata de mesa” y ahora resulta que no íbamos tan desencaminados… Ahora son un par de manillares con puños mecanizados por Bandarra. Para terminar con esta parte, diremos que la piña de luces es de Motogadget. El depósito de combustible es obra de Gerard, íntegramente en chapa, que aparte de sus formas destaca por su sistema de anclaje, pues la propia corbata de acero que lo decora es la pieza encargada de mantenerlo en su sitio. También los mandos y reposapiés son de BMC realizados en varilla de acero inoxidable. Tres cuartos de lo mismo respecto a esa careta que envuelve el faro, moldeada en chapa por Gerard. El asiento es una base Bandarra Motor Classic con tapicería de Motosillín. Carente de guardabarros delantero, esta moto luce un colín artesanal de BMC, siempre en chapa. La fibra no tiene la nobleza necesaria para algunos trabajos. El portamatrículas es una estructura de inox triangulado, de aspecto saludablemente rígido, y aloja también el pequeño piloto de Iguana Custom. Curiosamente también monta unos minimalistas intermitentes Tiny negros, y digo curiosamente porque carece de retrovisor, y lo normal suele ser deshacerse de los intermitentes pero mantener el retro izquierdo. Pero para gustos, piruletas de colores. Para rematar el conjunto, también se trabajó en una rejilla para ocultar y/o proteger radiador, ventilador y claxon.

Sin complejos

¿Recuerdas ese “motto” de los noventa que rezaba “If it doesn´’t flow, it doesn’t work”? Pues bien, esta moto no fluye. Para nada. En su lugar desgarra el aire y lo cercena con las aristas de su pintura multicolor, destripando así la fina línea que separa las membranas del espacio-tiempo. Cada vez que hace zumbar el aire, en algún momento de los años noventa Arlen Ness sufre una jaqueca. Me gusta esta moto -no para mí; más de dos colores me desconciertan- por su absoluta falta de escrúpulos a la hora de mezclar estilos, tendencias, tecnologías… ¡Y por la originalidad que destila por los cuatro costados!

GENERALIDADES 

Propiedad: Capellades

Ciudad: Ponts

Marca y modelo de origen: Kawasaki Vulcan 800

Transformada por: Bandarra Motor Classic (BMC)

Tiempo: 6 meses

MOTOR

Marca/Modelo: Kawasaki VN 

Año: 1995

Cilindrada: 800

Alimentación: carburador

Filtro de aire: tobera de admisión artesanal, filtro W&W

Escapes: artesanales con terminación en latón

CHASIS

Marca/Modelo: Kawa VN 800 

Modificado por: BMC

ACCESORIOS

Manillar: semimanillar artesanal por BMC

Puños: mecanizados en aluminio por BMC

Mandos: piña de luces de Motogadgets

Reposapiés: estriberas hechas en barilla de inox por BMC 

Controles: palanca de cambio y palanca de freno hechas en varilla de inox por BMC

Faro: careta moldeada en chapa por BMC

Piloto: Iguana Custom

Intermitentes: Tiny negros

Guardabarros tras: colín hecho en chapa por BMC

Depósito de combustible: artesanal hecho en chapa por BMC

Asiento: artesanal tapizado por Motosillín BCN

RUEDA DELANTERA

Llanta: 16”de Kawasaki Vulcan, radios en inox hechos a medida y cobreados.

Neumático: 140mm

Freno: disco de serie

RUEDA TRASERA

Llanta: original, radios cobreados.

Neumático: 140mm

Freno: tambor de serie

PINTURA Y ACABADOS

Pintor: BMC

Cromados: Zincrom BCN

Pulidos y molding: BMC

CONTACTO

Bandarra Motor http://www.instagram.com/bandarra_motor_classic

Tel.: 645 570 648

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