Kawasaki KZ650 By Free Kustom Cycles

Marcos Vázquez, de Free Kustom Cycles, nos presenta su última creación descaradamente Café Racer y recalcitrantemente callejera. Es seria y discreta pero con ese punto canalla de los que las matan a la chita callando. Es como ver a una lagarta con traje de noche de 2000 euros, tacón de aguja, y tatuada… Impone y atrae. Por si acaso, yo mantendría las distancias. La “Kazetaseisymedio”, de 1985, ha vuelto vestida para matar.

Texto: Patxi Mesa
Fotos: Álvaro Cabezas Atienza

Marcos es un tipo que no para quieto. Allá donde se celebre un bike show, ahí le encontrarás, lo mismo en Alemania como en Japón, por lo que no nos debe extrañar que le hagan encargos desde todos los puntos de nuestra geografía. En este caso, Javier Castillejo le encargó esta moto desde Navarra… No está mal. Seguro que de camino, entre Valtierra y Mollet del Vallés, habrá algún que otro taller. Pero Javier quería que fuese Marcos, o sea Free Kustom Cycles, quien se hiciese cargo del proyecto. La base: una Kawasaki KZ650 de 1985. El objetivo: hacer un Café Racer contundente con el presupuesto más ajustado posible. Ya sabes, un signo de los tiempos y una muestra de que los bikers no nos arredramos ante la crisis, o estafa del siglo, aunque terminemos pilotando Velosolex o una Harley Topper de lo más auténtico.

Motor clásico

Una mecánica de 1985 no es precisamente un bebé y, a lo largo de los años,  debe recibir un mantenimiento adecuado. Este parece ser el caso de este motor pues, cuando llegó al taller de Marcos, éste no encontró ningún problema en él y, tras repasarlo a fondo y realizar una sencilla puesta a punto, el propulsor ya estaba listo para ser montado de nuevo en el bastidor que, en ese momento, estaba en pintura. Así, se entretuvo en cambiar el filtro original por cuatro conos K&N, uno por carburador, de alto rendimiento. Y ya puestos, un par de genuinas colas de escape Megaton y los cuatro colectores, enfundados en banda térmica, terminan de completar su nuevo sistema de respiración, ahora más libre. Un ajuste de carburación, tal vez de encendido y, con un poco de suerte, recuperará el brío de sus 67CV originales. Y quién sabe si alguno extra.La transmisión en todo su conjunto se mantiene de serie, por lo que no merece la pena extenderse más allá de recordar que monta embrague multidisco en baño de aceite y la secundaria es por cadena.

Bastidor depurado

Siempre está en su sitio, soporta el motor, los accesorios, y permite que el resto de la moto descanse sobre las ruedas. Muy bien pero si no le prestamos atención, estamos jorobados. De nada nos sirve contar con los mejores componentes si los colocamos sobre un chasis con la pintura desgastada y un montón de soportes holgazaneando sin objeto, repartidos a lo largo de los tubos. Como buen profesional, Marcos se sabe esto de memoria y también sabe que no es suficiente con unos toques de spray en las zonas más perjudicadas por los roces. Hay que desmontar, eliminar soportes ahora inútiles, revisar soldaduras, preparar y volver a pintar. Por otro lado, pocas cosas nos gustan más que coger la radial y mutilar el subchasis con una sonrisa sardónica. Bien, pues eso es lo que Marcos ha hecho en esta moto. Respecto a los ejes, el delantero mantiene la horquilla y sistema de freno de disco originales, aunque ahora monta una rueda de 18” con gomas Coker de 4.5”. El trasero monta una goma y llanta de idénticas dimensiones con el freno de tambor de serie, su basculante, también de origen, y amortiguadores provenientes de una Sportster 1200.

Vestido de noche: el negro no falla

Llega el momento de cubrir la mecánica con los accesorios necesarios para poder llevarla con un mínimo de confort, lo que en nuestro caso se podría reducir a un manillar, reposapiés y, tal vez, un asiento. Empezamos por el manillar pues Marcos ha montado unos semimanillares en las barras, a los que ha puesto puños Brexton y ha vuelto a montar los mandos originales de la moto, con un minimalista velocímetro en su centro. El faro es un Bates, la horquilla está embellecida con unos fuelles y el guardabarros delantero es obra de Free Kustom Cycles. El depósito de gasolina es el original y completa la posición de pilotaje con unos estribos de BMX. La base del clásico asiento tipo inglés es de Marcos y la tapicería, en marrón, de Xtrim Seats. El asiento reposa sobre un guardabarros trasero realmente corto, la matrícula va a parar más agua, y lo remata un pequeño piloto bates. El sistema de iluminación y señalización se completa con cuatro pequeños intermitentes LED que apenas puedes distinguir cuando se encuentran apagados. Gracias a un trabajo serio y poco pretencioso, Marcos ha vuelto a obrar el milagro de devolver al mundo una moto con un nuevo aspecto y kilómetros de aventuras por delante.

GENERALIDADES

Propiedad: Javier Castillejo

Ciudad: Valtierra, Navarra

Modelo de origen: Kawasaki KZ650

Transformada por: Free Kustom Cycles

Tiempo: 4 meses

MOTOR

Año: 1985

Modelo: KZ

Cilindrada: 650c.c.

Filtro de aire: K&N

Escapes: Megaton

CHASIS

Modificado por: Free Kustom Cycles

Suspensión trasera: Sportster XL1200 

ACCESORIOS

Manillar: Semimanillares

Puños: Brexton

Retrovisores: Square 

Guardabarros del.: Free Kustom CyclesGuardabarros tras.: Free Kustom Cycles

Faro: Bates 5-3/4”

Piloto: Bates

Reposapiés: BMX 

Base de asiento: Free Kustom Cycles

Tapizado: Xtrim Seats

RUEDA DELANTERA

Diámetro: 18”

Llanta: 3”

Neumático: Coker 4.5×18 

RUEDA TRASERA

Diámetro: 18”

Llanta: 3”

Neumático: Coker 4.5×18 

Freno: tambor de serie

ACABADOS

Pintor: Kilian Ramirez Pic-Astudio

Color: Negro Brillo

Molding: Kilian Ramirez Pic-Astudio

CONTACTO

Free Kustom Cycles

Can Pantiquet, 73

08100 Mollet del Vallés, Barcelona

Tel.: 935 445 678

fkc@freekustomcycles.com

www.freekustomcycles.com